Nada como la ciudad de mexico para hacerte sentir ínfimo...
Casi 30 millones de habitantes... y sigue creciendo...
Es una ciudad especial, definitivamente; distinta, no lo se. Tiene su algo muy particular y sus algos muy en comun con otras grandes urbes/metropolis... A mi en lo personal me pone muy reflexivo el venir aqui. Reflexiono sobre muchas cosas, pero basicamente sobre la ya mencionada sensacion de pequeñez... Y es que realmente somos nada en un infinito, pero como que al vivir en ciudades pequeñas-medianas se fomenta el desarrollo de esa falsa idea de que realmente somos alguien y hacemos alguna diferencia, y cuando de repente estas en un metro con cientos de caras ajenas , y al mismo tiempo, siendo solo otra cara mas, es inevitable el sentirse pequeño, intrascendente, y quizas hasta aburrido. Uno piensa que lleva una vida interesante, distinta a las demas... pero que tan cierto sera eso? Ademas, se añade el factor -muy inquietante, por cierto- de esa sensacion tan rara que proporciona viajar en el metro de la ciudad de mexico. Me refiero a que vas en el mismo vagon que mucha gente, tanta que a veces estas hombro contra hombro con ellos(as), e increiblemente, hay como un pacto tácito de que nadie habla, ni siquiera para decir buenos días, tardes, noches, cero. Nadie habla con nadie. Y si lo intentas hacer, lo mas probable es que te vean feo. Es ironico como estando entre tanta gente se puede estar solo, como si los cientos de pasajeros fueran extras o no se, es algo que al menos a mi me hace sentir muy raro por dentro. Como que me pongo a pensar en la historia que trae cada uno adentro: el señor que tiene una mirada de tristeza, la chava que va llorando, el maistro que va leyendo su cuentito porno, las amigas que van platicando, el que entra a vender lo que sea por diez pesos, los niños de la calle que se meten a veces.. todos y cada uno de ellos, en completo silencio. Y yo imaginando lo que hay detras de ese silencio... A veces como que se dan cuenta que los estas viendo, y hasta eso ya es suficiente para devolver una mirada hostil. Sera que la sociedad esta tan jodida que ya tenemos miedo hasta de nosotros mismos? Quizas esa gente piensa que la estas viendo para robarla, o hacerle algo, o no se, lo cual me pone triste, al darme cuenta que estamos tan mal que ya todo se puede interpretar como hostilidad.
En fin, este es uno de mis muchos viajes que me inspira esta ciudad, conforme vaya recordando otros, los escribiré.